Es fácil de aplicar, ¿verdad? Y si es tan fácil, ¿por qué pocas las veces lo utilizamos? 

Apliquemos el sentido común a nuestra pequeña empresa que está empezando y queremos que salga todo bien. 

Empecemos por lo básico, por el principio, de nada sirve tener el tejado, cuando no tenemos los cimientos para poder ponerlo.

Ya tenemos nuestra fantástica idea, esa que nos hará multimillonarios. (…ya me veo ahí en mi mansión, con mi Ferrari en la puerta…)

¿Y ahora? ¿Cómo la probamos? Pues tenemos dos opciones (siempre hablamos de una StartUp):

– Crear el producto al detalle, perfecto. Tardar un año en prepararlo, con el consiguiente gasto en dinero que conlleva.

– Crear un producto mínimo viable. Sacarlo a la luz rápidamente. Ver si gusta o no y dependiendo del resultado, continuar por ese camino o pivotar.

Todos tenemos claro, que la segunda opción es la más lógica pero, ¿por qué nos empeñamos en hacer siempre la primera? 

Seguro que se nos viene a la cabeza, miles de esos productos creados por multinacionales, donde han depositado muchos millones de euros en publicidad, marketing y desarrollo del producto, y después de una semana de anuncios, ¿dónde están ahora? 

Quizás a esas empresas, perder “unos cuantos millones”, no les afecte en absoluto, pero cuando se está empezando y tenemos el dinero muy limitado (en el caso de que lo haya), no podemos lanzarnos a la aventura, gastarnos todo nuestro capital en el desarrollo del mismo y una vez en el mercado, que no le guste a nadie, y sin poder reaccionar por falta de fondos.

Muchos de vosotros, ya habréis deducido, que ese método es el conocido como Lean StartUp. 

Crear un producto mínimo viable, lanzarlo al mercado, y saber cómo reaccionan nuestros clientes, es la mejor manera de saber si estamos por el buen camino, o tenemos que cambiarlo. Aún así, no todo es tan fácil. Aquí entran en juego muchas otras variables como: ¿qué hace mi cliente cuando entra a mi página? ¿compran? ¿cuántos clicks hacen? ¿vienen recomendados por terceros? ¿cómo han llegado a nosotros? ¿cuánto tiempo de media se quedan en la página? ¿se lo dirán a sus amigos? Y un largo etc…

No todo es tan fácil como lo pintan, pero con sentido común, podemos llegar a crear una empresa de éxito.

¿A qué estás esperando para empezar?

 

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No existe un perfil definido de la persona emprendedora, pero en la mayoría de ellas coinciden una serie de cualidades personales que podemos estimar como necesarias o muy convenientes para iniciar una actividad empresarial. Podemos destacar:

  • Capacidad para asumir riesgos.
  • Capacidad de organización y dirección.
  • Capacidad creativa e innovadora.
  • Capacidad para adaptarse a situaciones nuevas.
  • Habilidad social.
  • Facilidad para tomar decisiones.
  • Capacidad de observación y previsión.
  • Capacidad para asumir responsabilidades.
  • Confianza en si mismo.
  • Perseverancia.

También es necesario saber o conocer la actividad a desarrollar, y el sector en el que se piensa competir. Aunque desde bajo mi punto de vista, es importante conocer el sector, pero tampoco es necesario, ya que se puede buscar formación, o preparación para desarrollar correctamente esta actividad.

Siempre se puede buscar un instructor, o alguien que ya conozca ese terreno, para que nos pueda ir guiando.

Y tú, ¿dispones de todas esas capacidades para poder gestionar tu propia empresa?

Pues sí, esta frase es tan cierta, como cruel. Pero no hay que alarmarse, todos podemos utilizarla para nuestro beneficio personal.

No estoy hablando de cosas ilegales, Dios me salve, tan sólo de mover un poco los hilos para poder sacar información que de otra manera no seriamos capaces de lograr.

Seguro que ya sabéis por donde voy. 

Antes de abrir un negocio, es necesario, a parte de hacer estudios de mercado, DAFO, calcular ingresos y costes y un largo etc…es estudiar a la competencia. Ahora os preguntaréis, ¿cómo lo hago? 

Es bastante fácil, además, a parte de ver las carencias de nuestra competencia, también podemos descubrir nuevos fallos que antes no veíamos. 

Afortunadamente, la inmensa mayoría de la población dispone de Internet, y lo que es más interesante, la mayoría de las empresas, tienen página web, y servicio de atención al cliente, cosa, que nos facilita bastante el trabajo.

Lo primero, buscar en Google, Bing, y demás buscadores, empresas que se dediquen a lo que nos vamos a dedicar nosotros en un futuro no muy lejano, o al menos, empresas que se parezcan a lo que nosotros vamos a ofrecer.

Una vez realizado, hacer una lista de unas 15-20 empresas, que se dediquen a estos servicios. Buscar en sus páginas web si hay algún formulario de preguntas frecuentes, o algún email de Servicio de Atención al Cliente. Una vez encontrado, tan sólo tenemos que mandar “nuestras preguntas” a esa empresa. 

Puedes hacerte pasar por un cliente pesado, enfadado, interesado en alguno de los productos, etc…para conocer de primera mano el servicio que ofrecen. Hay que utilizar una cuenta de email seria, no utilicéis alguna tipo: ermoreniko@hotm… o cuentaparasacarinformacionaempresas@gma…, hay que ser serios en este aspecto, hay que dar una imagen de un cliente que quiere contratar esos servicios. 

Como consejo, haced preguntas que no vengan en “preguntas frecuentes”, siempre y cuando exista este apartado. Cualquier cosa que se os ocurra, escribidla en un word, y luego a copiar y pegar a todos estos emails o formularios que hemos ido buscando.

Pensad, que estamos buscando información, cuanto más veraz  y más precisa sea, mucho mejor.

Por cierto, no todas las empresas os contestarán, eso hay que tenerlo claro desde el principio. Muchas de ellas, te contestarán con cosas que no tienen nada que ver, y sólo de unas pocas, sacarás información concluyente para ser usada.

 

 

Como contaba en anteriores ocasiones, cuando comenzamos en un proyecto nuevo, la verdad es que nuestro capital es muy reducido, y tenemos que echarle bastante imaginación para conseguir lo mismo que otros, pero con el menor coste posible.

Así que aquí nos encontramos, sin poder encargar un estudio de mercado completo a alguna empresa, para que nos evalúe correctamente nuestro próximo negocio y nos diga si realmente es viable o no.

Vamos a distinguir entre dos estudios de mercado, el que realizamos si tuviéramos una tienda física o el que podemos hacer si nuestro negocio se va a desarrollar en Internet exclusivamente. 

Esto no quiere decir, que si ponemos un negocio físico no tenga su plataforma en Internet, y viceversa…

Antes de continuar, tenemos que saber, que es MUY IMPORTANTE hacer un estudio de mercado antes de poner en marcha cualquier tipo de negocio. ¿El problema? Pues que o no los hacemos o damos por buenas diferentes opiniones o estudios, que no reflejan la realidad. Una vez dicho esto, continuemos…

Estudio de mercado en comercio físico:

Seguro que si vas a montar un negocio físico, lo primero que has hecho es informarte al respecto de la oferta y la competencia que tienes cerca, pero, ¿te has quedado alguna vez por los alrededores de estos comercios para saber que tipo de gente entra? ¿Sabes en qué pueden estar fallando? ¿Sabes qué están haciendo bien? Porque tienes que igualar o superar esto…¿Has entrado a preguntar cómo les va? ¿Has visto qué productos venden? ¿Cuáles son los más solicitados? Si tuvieras ese comercio, ¿qué cambiarías para mejorarlo? ¿Es llamativo? ¿Tienen ofertas? Etc…

Afortunadamente para esto, sólo es necesario papel y boli e ir apuntando todo lo que veamos. Fácil, ¿verdad? 

Ahora entremos en el tipo de personas a las cuáles les vamos a ofrecer nuestro producto. ¿Rango de edad? ¿Es para ámbito nacional o sólo para la zona dónde lo vas a montar? Al ser un negocio físico, ¿has mirado qué tipo de gente hay a tus alrededores? Una cosa importante, es que a pesar de que una persona te diga que está interesada en tu producto, esto no quiere decir que lo compre… 

Se falla, por ejemplo, en pensar que como no hay nada que nos haga la competencia tenemos una oportunidad. Igual no lo hay porque en esa zona no hay demanda. Esa pista te la da el análisis del público y el hablar con ellos para ver qué les parecería tu oferta.

Comento esto, porque es muy habitual hacer estudios de mercado con opiniones “distorsionadas” y nos basamos en que todo el mundo nos vendrá a comprar, cuando realmente no será así, el porcentaje será “algo” menor.

Cuando hagas este estudio de mercado, coméntale a la gente que les parece tu negocio, en que puede fallar, que puedes cambiar, ¡TODAS LAS OPINIONES SON BIENVENIDAS!

De momento podemos empezar con esto, y nos dará un estudio de mercado más o menos “fiable” o al menos tendremos la oportunidad de conocer mucho mejor a nuestro público objetivo.

La próxima entrega, nos centraremos en hacer estudios de mercado en Internet…

 

Hace más de una semana, me dirigí al Ayuntamiento de mi ciudad, y hoy,  escribo mi más profundo rechazo a este organismo.

Que si, que lo entiendo, que están realmente ocupados, y existen muchos trámites burocráticos al respecto, que hacen que se demoren más de la cuenta, pero todo tiene un límite…

Os cuento un poco, que seguro que andáis un poco perdidos:

El pasado lunes, fui al Ayuntamiento de mi ciudad como indicaba un poco más arriba. Me dirigí al mostrador del mismo, y solicité si tenían información sobre emprendedores y empresas. Una amable mujer me dijo que ahí no se daba ese tipo de información y que me tenía que dirigir hacia la Cámara del Comercio que se encontraba unos cientos de metros calle abajo.

Pues nada, raudo y veloz me dirigí hacia este nuevo sitio, no se si fueron por las indicaciones que me ofreció la mujer, o por mi ya conocida capacidad nula a la hora de orientarme, o vete tu a saber, pero preguntando a la gente, allí nadie sabía donde se encontraba la Cámara del Comercio, ni si quiera un policía local que andaba por la zona.

Después de dar varias vueltas, móvil en mano, busqué Cámara de Comercio de la zona, y allí no había nada. Investigando un poco por la web del Ayuntamiento, descubrí que primero había que solicitar una cita previa con este organismo, los días martes, miércoles y jueves, y en horario de 9:00 a 14:00, así que nada, a llamar tocaba…

Al otro lado de la linea, me atendió una chica, la cuál me pidió datos personales (número de teléfono y nombre) y que información quería. Al terminar añadió que le pasaría nota a las personas que se encargaban de esto, y que ya me llamarían para concertar una cita. También dijo, que la cita se produciría en base a la “apretada” agenda, que este organismo tenga, por lo que no me podía decir cuando ni donde se iba a producir.

Así que nada, aquí me encuentro más de una semana después, esperando la dichosa llamada para “concertar una cita”, que a este paso, parece que no va llegar.

Conclusión, buscad información por otros medios, hablad con personas que hayan hecho un camino parecido al que tu quieres hacer, y olvidaros de organismos públicos y demás sandeces, no sirven para nada…

Recopilando información estos días posteriores, os diré la forma adecuada de agilizarlo todo, y no estar perdiendo el tiempo con llamadas innecesarias.

Hablemos claro (que de eso se trata este blog), cuantas veces hemos escuchado aquello de “he tenido una idea de negocio genial, no puedo explicártela, porque como me la roben…”, lo más gracioso es que siempre acaban explicándotela y diciéndote aquello de “no se lo cuentes a nadie eh”.

Que no, que no me voy a dar de enteradillo en este mundo porque soy un pipiolo, que yo también fui de aquellos que soltaban esas frases y me quedaba más feliz que una perdiz.

Imagen

Este era más o menos mi aspecto en aquella situación. (Guapo, ¿verdad?)

Lo importante no es la idea, sino la forma de la idea. Esto es algo, que no debemos olvidar. Más vale una idea mediocre bien implantada que una idea genial mediocremente implantada.

Claro que es posible tener una idea feliz y que funcione, pero por cada emprendedor que triunfe gracias a la idea feliz, encontraremos a veinte que triunfan gracias a la forma de una idea que no en un principio, no ofrecía ningún aliciente.

Creo que es más importante hacerse la pregunta enpor qué me van a comprar mi producto” en vez de “en qué producto me van a comprar”.

Por tanto, aquello de que no te quiten la idea, es una tontería. ¿No será mejor explicárselo a cuantas más personas mejor para que te ofrezcan todos los puntos de vista posibles y poder corregir errores que en un principio no se te habían ocurrido? Y ya no sólo para pulir errores sino, ¿para darse a conocer?

Yo lo tengo claro, mi negocio se la cuento a cuantas más personas mejor, para que me den todos los puntos de vista necesarios para poder llevarlo a cabo. ¿Vosotros que pensáis al respecto?

Lingüística-verbal: Gente a la que le va muy bien en el colegio. Los estudiantes con las mejores calificaciones con frecuencia poseen este don. Pueden citar y memorizar multitud de textos con facilidad. En el ámbito de los negocios, pueden llegar a convertirse en abogados.

Lógica-matemática: Estas personas adoran los números y gozan al resolver problemas matemáticos. Por lo general, son estudiantes con muy buenas calificaciones. Estos estudiantes se inclinan más por disciplinas como la contabilidad, programación e ingeniería.

Corporal-kinestésica: La mayoría de los atletas cuenta con este tipo de inteligencia. Los mejores pueden llegar a dedicarse profesionalmente a algún deporte de élite. Algunos, cuando terminan su etapa deportiva, se inclinan por los negocios que involucran la salud o recreación.

Espacial: Quienes poseen esta inteligencia tienden a dedicarse a las artes. Asisten a escuelas de pintura, y algunos se convierte en artistas muy relevantes. Quien tiene inteligencia espacial puede llegar a ser arquitecto, diseñador gráfico, diseñador de páginas en Internet…

Musical: La gente con este tipo de inteligencia, por lo general, busca desarrollar una carrera en el ámbito musical o de artes escénicas. Al escuchar música, muchos pueden saber, casi por arte de magia, qué notas se están tocando.

Interpersonal: Esta inteligencia es importante para los comunicadores profesiones como políticos, especialistas en publicidad y ventas. Las personas con este talento se desenvuelven muy bien en reuniones y tienen facilidad para conocer a gente nueva, construir relaciones y hacer amigos. Son “gente que le gusta a la gente”.

Intrapersonal: Así como la inteligencia interpersonal es la habilidad para comunicarse con otros, la inteligencia intrapersonal es la habilidad para comunicarse con uno mismo. La gente que posee este tipo de inteligencia tiene el control sobre sus pensamientos. Es lo que se conoce como inteligencia emocional.

Seguro que después de leer todas las inteligencias, conoces a alguna persona que puedas ubicar en cada uno de los grupos anteriores.

Para el tema de los negocios, ¿cuál crees que es o son las más importantes? Desde mi punto de vista son la inteligencia intrapersonal y la interpersonal.