Puede parecer fácil, pero no lo es.

Hasta hace no mucho pensaba que los que me rodeaban, buscaban lo mismo que yo. Un futuro distinto al que estamos viviendo en la actualidad, una forma de ganarse la vida a través de nuestro esfuerzo e ideas, depender de nosotros mismos, poder ofrecerle a los nuestros una vida mejor, pero estaba equivocado, no todos remábamos en la misma dirección.

Supongo que la estabilidad emocional o financiera de aquellos que me rodearon una vez, hizo que no dieran ese pasito que hay que dar para lanzarse, y buscar algo diferente. ¿Soy mejor que ellos por emprender? Ni mucho menos, cada uno valora sus circunstancias y decide como es la vida que quiere vivir. No por trabajar para otros, o trabajar para uno mismo, eres mejor o peor que otras personas. Cada forma de vida es muy respetable, y cada una tiene su parte buena y su parte menos buena.

¿Qué hacer en estos casos? Supongo que la respuesta fácil es buscar grupos de personas que tengan los mismos intereses que yo, pero, ¿dónde?

Navegando por nuestro querido Google, la oferta en Madrid de encontrar sitios así se dispara. Nunca he sido una persona tímida, siempre me ha encantado hablar con la gente, así que, ahora sólo falta acercarse a estos sitios, y entablar conversación con ellos.

Hablando con un amigo emprendedor, me dijo:

“Yo no soy partidario ni me gustan las charlillas y tal de emprendedores que se suelen dar por ahí, pero sí que me han servido para una cosa durante los últimos años, y ha sido para conocer gente con las mismas inquietudes que yo, si en tu entorno no hay nadie así, exponte a situaciones donde haya gente como tú”

Habrá que ir a estas charlas y conferencias, a ver que nos encontramos. Ya os iré contando…

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Todos los que empezamos en este mundillo, en menor o mayor medida, no podemos gastarnos gran parte de nuestro capital inicial en darnos a conocer. ¿Por qué? Básicamente porque no podemos permitirnos ese lujo y debemos aprovechar ese capital en otros menesteres, a priori, más importantes.

Empecemos con lo básico:

Social Media (lo que viene siendo crear cuentas en las redes sociales).

Facebook, Twitter, Tuenti, Pinterest, Instagram, YouTube, y un largo etc…

¿Por qué y para qué crearlas? Porque podemos hacer “spam” controlado a nuestro blog o página, sin “molestar” al prójimo. Digamos que es como el “boca a boca”, pero de manera digital.

Después de perder varias horas en la creación de todas estas cuentas, ponerlo bonito y llamativo, e intentar darnos a conocer, ahora, ¿qué hacemos?

El problema viene cuando intentamos agregar a tantos usuarios como podamos de una vez, y nos salta un aviso tipo:

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Jodido Facebook, ¡empezamos bien! Bloqueados en las primeras horas, pues nada, veamos con otra red social…

Le toca el turno a Tuenti: al menos en esta si te deja agregar a 50 usuarios diarios, de los cuáles no todos te aceptarán pero en un plazo “corto de tiempo” te puedes hacer con un montón de gente. ¿Para qué sirve esto? Cuando se tenga a varios de cientos de personas agregadas, es conveniente ir creando spam con tu blog creando páginas, comentarios…

Son varios ejemplos de lo que se puede ir haciendo, sobre todo, imaginación, ya que no disponemos de capital suficiente como para hacer una campaña publicitaria a través de Google AdWords. Con esto no quiero decir, que en un futuro no utilicemos medios de pago para poder darnos a conocer más rápidamente, pero de momento, no podemos hacer mucho más.

También he observado, que es bueno crearse un par de cuentas en foros de temática similar a nuestro negocio, e ir posteando de vez en cuando. ¿Por qué? Porque con esto vamos entrando poco a poco en esas comunidades, y cuando tengamos que pedir ayuda, SIEMPRE habrá alguna persona para ayudarnos. Es la grandeza de los foros, que personas totalmente desinteresadas, nos ofrecen su ayuda a cambio de nada. Eso si, si acabas de ingresar en ese foro, y ya vas pidiendo ayuda…no te ayudarán demasiado.

De momento vamos a ir intentándolo así. Existen mil y una maneras de hacer esto, tanto a pequeña, como a gran escala. Ya os iré contando si surgen efecto, o por el contrario, han sido una pérdida de tiempo.

Llegados a este punto, os planteo una cuestión, ¿todo vale para darse a conocer? Yo creo que SI.

Estos días atrás, le he estado dando muchas vueltas a la falta de capital inicial para poder desarrollar mi negocio, y recuerdo las palabras que me dijo un buen amigo, en una de estas conversaciones que se producen con dos cervezas de por medio:

“El capital, es importante pero no fundamental, esto es como tener la polla más grande o más pequeña, si la tienes más grande es más fácil que triunfes y si encima entre ellas se lo cuentan, te tirarás lo que quieras, si la tienes pequeña, lo tienes más jodido, pero desde luego se folla igual  y en ocasiones hasta pivones, con los negocios, ocurre lo mismo.

No te preocupes por el dinero, porque si eres bueno, llegará.”

La verdad, es que estas palabras me sacaron una sonrisa, pero pensándolo fríamente, tiene toda la razón.

Ahora sólo queda innovar, e intentar idear maneras de ser competitivo, sin “casi capital”, ¿será posible?

Lo que sí que sé es que no me voy a quedar con las ganas de saberlo. Como se suele decir en los partidos de fútbol, ¡A por ellos!

A mí no me gusta llamarlo fracaso, sino aprendizaje.

Seguro que antes de comenzar un proyecto o negocio, éste pensamiento se te ha pasado por la cabeza, no una, sino varias veces. Además cada vez está más presente según vamos avanzando en nuestro proyecto.

Haciendo una búsqueda rápida en nuestro querido Google, veamos cuantos casos hay de este tipo:

“Casos de fracasos empresariales”

factores clave de fracaso

Obviando el tema de la rapidez de Google, unos 500 resultados se muestran. Veamos ahora con:

“Casos de éxitos empresariales”

factores clave de exito

Unos 9.000 resultados, no está mal.

Pero no se supone, ¿qué el 95% de los emprendedores no llegan al quinto año? ¿Dónde están todos esos intentos fallidos?¿Por qué siempre se cuentan los casos de éxito pero nunca los fracasos? ¿Qué hay de malo en contarlo?

Quizás no sea como el resto, prefiero contar tanto mis éxitos como mis fracasos. Creo que es una enseñanza cada vez que metemos la pata, y erramos en nuestras decisiones. Esto es como cuando vas a la discoteca, no ligas y terminas en tu casa solo. Lo más seguro es que acabes en alguna pagina de contenido “liberal” amándote a ti mismo. ¿Es un fracaso? Pues según como lo mires. Seguro que la próxima vez haces algo por impedirlo.

Pues en el caso de los negocios es igual. Si tienes coraje, y fuerza de voluntad, esos fracasos momentáneos acabarás viéndolos como enseñanzas futuras.

Oye, después de todo, no hay que ver el vaso medio vacío siempre, ¿no?

Cada semana me marcaré unos objetivos, tanto a medio, como a largo plazo.

Creo que es la mejor manera de poder ir avanzando. Sino, me estancaría a las primeras de cambio. También es necesario marcarse una fecha límite, para poder cumplirlos.

Los objetivos son:

  • Acudir al Ayuntamiento de mi ciudad a pedir información.
  • Rodearme de gente que tenga los mismos objetivos.
  • Asistir a conferencias de emprendedores.
  • Ir desarrollando el modelo de negocio.
  • Ir creando la página web donde se sustentará la idea.
  • Informarme de como crear una empresa.
  • Crear un apartado de marketing de guerrilla (coste cero).
  • Estudiar sobre SEO.

A pesar de ser objetivos muy básicos, en mi caso, son extremadamente necesarios. No tengo formación al respecto, y no tengo un mentor al que seguir o por el cual guiarme.

Cuando acuda a alguna conferencia o charla, daré una breve explicación de los puntos que allí se han expuesto, y si es posible, debatiremos sobre ello. Subiré fotos, y con el tiempo, intentaré dar mi opinión sobre cuáles me parecen mejores, peores, y el porqué en cada caso.

 

Espero que sirva como apoyo a todos aquellos emprendedores que se encuentran en la misma situación que yo.

¡Ánimo!

Haciendo referencia a la entrada anterior…“Antes de comenzar”, y después de haberlo pensando tranquilamente, éstas son mis respuestas:

  • ¿Qué es lo que quiero hacer con mi futuro?

Quiero afrontar mi futuro haciendo lo que realmente me gusta. Aprender cada día, resolver los problemas que vendrán en un futuro no muy lejano, equivocarme, levantarme y continuar…eso es lo que quiero.

  • ¿Estoy seguro que quiero lanzar mi propio negocio?

Por su puesto, es lo que más deseo. Es lo que llevo pensando mucho tiempo, y sé que dentro de poco, lo podré hacer realidad. Soy consciente de los gastos que lleva una empresa, o al menos, en la teoría…

  • ¿Qué es lo que me apasiona?

Me apasiona emprender, buscar nuevos retos, involucrarme con terceras personas en sus negocios, hablar con la gente, aprender y estudiar cada día.

  • ¿Qué es lo que verdaderamente domino o me gustaría hacerlo?

De momento, me dedicaré a negocios a través de la red. Al no disponer de capital, no puedo empezar en una tienda física (sería casi un suicidio, y más en mi situación). Son “baratos” y prácticamente todo el mundo tiene acceso.

Soy consciente de que es muy probable que no salga bien ni a la primera, ni a la segunda, ni a la cuarta, pero no me pienso rendir jamás, eso es lo que más claro tengo.

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“¿Eres consciente en lo qué te estás metiendo? ¿Lo has pensado bien? ¿Tan seguro estás?”

Supongo que las palabras de mi padre, y que toda su vida haya trabajado como autónomo, ayudaron a intentar encontrar razones de peso para avanzar en mi proyecto. 

  • ¿Qué es lo que quiero hacer con mi futuro?
  • ¿Estoy seguro que quiero lanzar mi propio negocio?
  • ¿Qué es lo que me apasiona?
  • ¿Qué es lo que verdaderamente domino o me gustaría hacerlo?
  • ¿Eres tú mi compañero ideal para este viaje? ¿Por qué?  Respuesta.

A la única pregunta que puedo contestar a día de hoy con la suficiente rotundidad como para descartarla es a la última. 

Me tomaré tiempo para pensar las respuestas tranquilamente, quizá un día, no más. No puedo dejar pasar más tiempo, ya lo he desaprovechado lo suficiente, como para seguir haciéndolo.

Al contestar una pregunta, me surgen otras cinco más, si intento contestar a una de esas cinco, vuelvo al principio y cambio la primera respuesta…lo mejor será que deje de darle vueltas, y continúe avanzando…